El ministro de Trabajo, Empleo y Previsión Social, Williams Bascopé, exhortó este miércoles al diálogo y la reflexión luego de que el Órgano Judicial advirtiera con un paro nacional si el Gobierno y la Asamblea Legislativa no atienden sus demandas en un plazo de 20 días.

Durante un acto por las Fiestas Julias en la ciudad de La Paz, la autoridad sostuvo que, pese a las diferencias entre instituciones, quienes ejercen funciones públicas deben actuar con responsabilidad y sensatez.

“Puede haber ciertas diferencias, pero hay algo que tiene que tener toda autoridad: sensatez”, afirmó Bascopé, quien también pidió priorizar el interés del país por encima de cualquier conflicto institucional.

El pronunciamiento se produce después de que el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, anunciara que el sistema judicial podría paralizar actividades si no se atienden las demandas relacionadas con el funcionamiento de la administración de justicia.

Saucedo sostuvo que las autoridades judiciales exigen respuestas concretas del Ejecutivo y del Legislativo, y cuestionó que otros sectores obtengan atención mediante medidas de presión, mientras que los pedidos del Órgano Judicial continúan sin solución.

Las declaraciones también generaron una respuesta del vocero presidencial, José Luis Gálvez, quien calificó como “inaudita” la posibilidad de un paro judicial y rechazó que el sistema de justicia adopte mecanismos de presión similares a los de organizaciones sindicales.

Posteriormente, Saucedo responsabilizó a los actores políticos por la situación que atraviesa la justicia boliviana y defendió la postura asumida por el máximo tribunal.

Frente a ese escenario, Bascopé insistió en que el diálogo debe prevalecer y recordó que el país viene de atravesar semanas de conflictividad que afectaron a distintos sectores.

“El diálogo tendrá que ser permanente en el marco del respeto. Hay algo mucho más grande que cualquier cargo, y eso es el país, la justicia y la democracia”, manifestó.

El ministro también reconoció que existen limitaciones económicas para atender todas las demandas, aunque remarcó que la búsqueda de consensos es el camino para evitar una mayor confrontación entre los órganos del Estado.