La autoridad económica señaló que el mercado mostró señales de estabilización y atribuyó el comportamiento a las nuevas medidas económicas, el acuerdo con el FMI y la recuperación del comercio exterior.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, afirmó que el comportamiento del dólar en Bolivia empieza a mostrar señales de ajuste y prevé que la cotización de la divisa pueda estabilizarse entre Bs 9,70 y Bs 10,20 en las próximas semanas.
La autoridad explicó que el país atraviesa una etapa de adaptación tras la puesta en marcha del régimen cambiario flexible, vigente desde el 29 de junio, y señaló que las variaciones registradas hasta ahora forman parte del proceso de transición hacia un nuevo mecanismo de determinación del tipo de cambio.
Espinoza indicó que, en las primeras cuatro semanas del nuevo esquema, el dólar tuvo una variación cercana al 20%, pero consideró que el movimiento fue controlado en comparación con otros países que realizaron cambios similares.
Según el ministro, las señales recientes del mercado muestran una tendencia hacia la estabilización, debido a que las cotizaciones registradas durante la tarde del miércoles estuvieron por debajo de las observadas en horas de la mañana.
La autoridad atribuyó este comportamiento a las medidas anunciadas por el Gobierno, como el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la aprobación del Presupuesto General del Estado 2026 en el Senado, además de la expectativa de una recuperación del comercio exterior.
Espinoza señaló que los bloqueos registrados durante más de 50 días afectaron el movimiento de importaciones y exportaciones, generando presión sobre el mercado de divisas.
El ministro recordó que Bolivia pasó de mantener un tipo de cambio fijo de Bs 6,96 durante varios años a un esquema flexible, en el que la cotización comenzó en Bs 9,73. Afirmó que la economía aún se encuentra en una fase de transición mientras los sectores productivos y comerciales se adaptan al nuevo escenario.
La autoridad económica insistió en que la normalización de las actividades comerciales permitirá que la oferta y demanda de dólares encuentren un nuevo equilibrio.
