El Gobierno asegura que el abastecimiento de diésel comienza a mejorar en el país, aunque reconoce que la recuperación total del suministro será gradual debido a los efectos de las medidas de presión registradas durante varias semanas y a los nuevos controles aplicados en la distribución.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, afirmó que existe mayor ingreso de combustible y que las filas en los surtidores empezaron a disminuir, pero explicó que volver a niveles normales requiere tiempo.
Según la autoridad, los 53 días de interrupciones afectaron la cadena de abastecimiento y generaron dificultades para reponer los volúmenes necesarios en los puntos de venta.
“Está llegando más diésel, pero es complicado volver a llenar los tanques después de todo lo ocurrido. Con los procedimientos más rigurosos que tenemos ahora, tiene que haber suministro”, señaló Blanco.
Además, el ministro informó que el Gobierno reforzó los operativos en las zonas fronterizas para frenar el contrabando de combustibles, al que calificó como uno de los principales problemas que afecta la disponibilidad del producto.
Para estos controles se movilizaron más de 300 efectivos entre policías, militares y personal de la ANH, con el objetivo de verificar el movimiento de combustible y detectar posibles desvíos ilegales.
Blanco indicó que se realizará una evaluación conjunta con el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, para conocer el estado del abastecimiento y los resultados de los operativos.
Mientras el Ejecutivo afirma que la situación empieza a normalizarse, sectores como el agro y el transporte mantienen la demanda de una provisión estable de diésel para garantizar sus actividades.
