
El Ministerio de Educación anunció la resolución de 45 contratos laborales considerados irregulares, que fueron realizados durante los últimos meses de la administración anterior, según informó la institución mediante un comunicado oficial.
Estos funcionarios representaban un gasto mensual cercano al medio millón de bolivianos y, según el ministerio, sus contrataciones respondieron a criterios políticos y de nepotismo, sin estar vinculadas a necesidades reales del sector educativo. Entre los casos detectados, cinco contratos se firmaron solo dos días antes de la asunción del nuevo gabinete ministerial.
La ministra Beatriz García destacó que la medida busca garantizar un uso responsable de los recursos públicos y reforzar la transparencia en la administración. “Nuestro objetivo es una gestión eficiente, que priorice la educación de calidad para todos los bolivianos”, señaló.
El ministerio también adelantó que continuará revisando el plantel de funcionarios, con el fin de identificar y corregir cualquier irregularidad heredada de gestiones anteriores.







