
Miles de turistas argentinos aprovecharon el feriado largo por el Día de la Bandera y cruzaron masivamente desde Aguas Blancas hacia Bermejo, Bolivia, para realizar compras, generando un colapso en el sistema de transporte de chalanas sobre el río Bermejo. La fuerte devaluación del boliviano —que ha superado el 100% respecto al dólar y otras monedas de la región— ha convertido a Bermejo en un destino comercial clave para los argentinos, que encuentran precios mucho más bajos en productos como alimentos, ropa, calzado, electrodomésticos y neumáticos.
Durante el fin de semana largo, las filas para abordar las chalanas, embarcaciones con capacidad para ocho personas, se extendieron por cientos de metros, obligando a muchos a esperar horas para cruzar. El pasaje desde Argentina cuesta 3.000 pesos, mientras que el regreso, con mercadería incluida, se paga a 1.000 pesos argentinos1. La avalancha de visitantes saturó el servicio, que funciona de 7 a 19 horas, y puso en evidencia la fragilidad de los acuerdos bilaterales para regular el tránsito fronterizo.
El auge de compradores argentinos ha duplicado el flujo habitual: de 3.000 a más de 6.000 personas por día, según gremialistas locales, lo que ha dinamizado la economía de Bermejo pero también generado problemas de espacio y logística en los mercados4. Además, la situación se vio agravada por recientes suspensiones e irregularidades en el servicio de chalanas, producto de disputas entre cooperativas y la falta de coordinación entre autoridades de ambos países, lo que obligó a algunos viajeros a cruzar el río a pie o buscar pasos alternativos







