
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), en coordinación con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), llevó a cabo una serie de operativos sorpresa en estaciones de servicio de Santa Cruz, donde se identificaron prácticas irregulares en el suministro de combustibles. Como resultado, al menos 600 camiones fueron detectados realizando carguíos injustificados.
Robert García, director distrital interino de la ANH en Santa Cruz, informó que las placas de estos vehículos presentaban una “repetitividad” anómala en sus registros de abastecimiento, lo que ha encendido las alertas sobre un posible acopio ilegal de combustible. “Hasta la fecha, en este último plan operativo, se tiene identificado alrededor de unas 600 placas con repetitividad. Las sanciones son inicialmente el bloqueo (del vehículo). Posteriormente, el usuario debe apersonarse a nuestras oficinas y demostrar el buen uso o no del combustible. Si se comprueba el uso adecuado, se procede al desbloqueo; caso contrario, se inician las acciones legales correspondientes”, explicó García.
Los operativos incluyen la implementación de pistolas de identificación RFID del sistema B-SISA, las cuales permiten registrar y verificar en tiempo real el carguío de cada vehículo, fortaleciendo así los mecanismos de control de la ANH.
García también se refirió a las largas filas en los surtidores de la ciudad, atribuyéndolas a personas “inescrupulosas” que realizan múltiples carguíos en distintos puntos de venta. “Cargan combustible y regresan a las filas, o cargan en una estación y luego pasan a otra. Por eso hemos decidido realizar operativos aleatorios en diferentes surtidores”, señaló.
La ANH reafirmó su compromiso con el control y la fiscalización del expendio de combustibles, advirtiendo que continuará con estos operativos de forma sorpresiva para evitar el desvío y acopio ilegal de hidrocarburos, prácticas que afectan tanto al







