El ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, emitió un mensaje desde la clandestinidad luego de que la Fiscalía activara una orden de aprehensión en su contra por los presuntos delitos de terrorismo y otros cargos vinculados a las movilizaciones y bloqueos que afectan a las ciudades de La Paz y El Alto.
A través de un video difundido en redes sociales, el dirigente sindical envió un mensaje de respaldo a los sectores movilizados y aseguró que continuará acompañando las protestas, pese a ser buscado por la Policía.
“Queremos hacer notar a toda la población que el espíritu de parte de la dirigencia, en especial de mi persona, va a estar con todos ustedes”, expresó Argollo en la grabación.
El dirigente sostuvo que no abandonó el país y afirmó que continúa “en la lucha”, aunque actualmente se mantiene alejado de las bases debido a la orden judicial emitida en su contra.
Asimismo, aseguró que incluso si es aprehendido continuará respaldando las movilizaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“Muy independientemente de que nosotros seamos perseguidos, vamos a estar donde nos toca estar y, si nos apresan también, vamos a estar con ustedes”, manifestó.
La Policía confirmó previamente que se encuentra en la búsqueda de Argollo, quien permanece prófugo mientras avanzan las investigaciones por los bloqueos y hechos de violencia registrados en distintos puntos del país.
El ejecutivo de la COB cuestionó además el discurso emitido por el mandatario el pasado miércoles y consideró que las declaraciones oficiales, en las que se calificó de “vándalos” a algunos dirigentes, constituyeron una “provocación”.
Argollo reconoció que existe molestia en la población por la falta de alimentos, combustibles y otros insumos; sin embargo, responsabilizó al Gobierno por la situación y afirmó que las autoridades “no han tenido la capacidad de solucionar” el conflicto.
Finalmente, aseguró que los bloqueos continúan creciendo a nivel nacional y ratificó que las demandas de los sectores movilizados son “justas”. Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y rechazan presuntas medidas de privatización de empresas estatales, extremo que el Gobierno negó en reiteradas oportunidades.
