
Con rostros iluminados por sonrisas y miradas llenas de determinación, más de 40 mujeres que enfrentan el cáncer participaron en la decimotercera versión del programa “Luzco Bien, Me Siento Motivada”, impulsado por la Asociación de Empresas de Venta Directa en Bolivia (ASOEM).
El encuentro se convirtió en un homenaje a la vida, la esperanza y la resiliencia. Las participantes disfrutaron de un taller de automaquillaje, guiado por una experta en el área, quien compartió técnicas y consejos para resaltar la belleza natural y recuperar la confianza personal. Cada brocha y color se transformó en un símbolo de autoestima y amor propio.
“Cada historia es un testimonio de amor y coraje. En este espacio celebramos la fortaleza y la esperanza que iluminan el camino de estas mujeres”, expresó con emoción Milka Ortiz, directora ejecutiva de ASOEM.
La jornada también incluyó charlas motivacionales, presentaciones musicales y momentos de reflexión. Cynthia Romero ofreció una inspiradora ponencia sobre la importancia de seguir adelante, mientras que Carolina Vélez brindó consejos sobre alimentación saludable durante los tratamientos oncológicos.
Uno de los momentos más emotivos fue la entrega de turbantes, coordinada por Érika Peinado, como gesto de solidaridad entre mujeres. La música del grupo Fama Machine llenó el ambiente de alegría, convirtiendo el encuentro en una verdadera fiesta de vida.
Ortiz destacó que el programa se realiza de forma gratuita y sin fines médicos ni económicos, gracias al apoyo voluntario de profesionales, artistas y empresas asociadas, quienes se suman a esta causa con compromiso y corazón.
El evento concluyó con un acto simbólico: el soplado de velas por los 13 años de trayectoria de “Luzco Bien, Me Siento Motivada”, reflejando el deseo compartido de seguir viviendo con esperanza, fe y fortaleza.
Las participantes agradecieron la jornada, destacando que estos momentos les permiten olvidar los desafíos de la enfermedad y llenarse de ánimo, amor y apoyo mutuo. Algunas mencionaron que no es la primera vez que asisten y que cada edición es diferente, pero igualmente inspiradora y motivadora.
Con más de una década de historia, esta iniciativa se ha consolidado como un espacio de acompañamiento, empatía y amor propio, donde la belleza se convierte en expresión del alma y la resiliencia en la mejor forma de inspiración.







