Tras más de tres años fuera del país, el exalcalde de La Paz, Luis Revilla, hizo pública su intención de regresar a Bolivia junto a su esposa e hija. En una carta difundida este lunes, Revilla afirmó que su salida del país fue producto de una persecución judicial impulsada por actores políticos del Movimiento Al Socialismo (MAS), y reiteró que los procesos legales en su contra carecen de fundamentos reales.
Revilla, quien se declaró en la clandestinidad en 2022, señaló que las acusaciones vinculadas a la adquisición de los buses Pumakatari fueron desvirtuadas desde un inicio por informes técnicos de la cooperación suiza —entidad que financió el proyecto— y por el Viceministerio de Transparencia, los cuales no identificaron sobreprecio ni irregularidades. Aun así, se emitió una orden de aprehensión en su contra, lo que lo llevó a abandonar el país al considerar que no existían garantías para un debido proceso.
“Deseo volver a Bolivia con mi familia, con mis derechos plenamente garantizados, como corresponde a cualquier ciudadano”, expresó Revilla en su carta.
El exalcalde denunció además un clima de hostigamiento constante hacia su entorno cercano. Recordó como especialmente dolorosos los episodios de persecución contra sus familiares, como la detención de su suegra y la citación a su hija de apenas 18 años, en el marco de las investigaciones judiciales. También cuestionó una demanda presentada por Emapa relacionada con una deuda asumida durante su gestión, y criticó la postura del actual alcalde, quien se habría sumado a las denuncias en su contra.
Revilla aseguró que su caso no es un hecho aislado, sino parte de un patrón más amplio de persecución contra líderes opositores. En ese contexto, mencionó a figuras como Jeanine Áñez, Luis Fernando Camacho y Marco Pumari, quienes también enfrentan procesos judiciales considerados por diversos sectores como motivados políticamente.
En su carta, el exburgomaestre reveló además que entre 2023 y 2025 habría recibido ofertas de operadores políticos ligados al oficialismo para cerrar sus casos judiciales a cambio de pagos económicos. “Mi familia no está dispuesta a comprar justicia, ni a pagar por la verdad”, sostuvo.
Pese a las adversidades, Revilla manifestó optimismo ante el nuevo contexto institucional, marcado por la renovación de autoridades en el Órgano Judicial. Expresó su respaldo a las recientes declaraciones del presidente del Tribunal Supremo de Justicia y mostró confianza en el rol del nuevo Fiscal General del Estado.
“Es momento de recuperar la fe en la justicia boliviana. Confío en que estas nuevas autoridades actuarán con independencia, en beneficio del país y de todos los ciudadanos”, apuntó.
Finalmente, el exalcalde manifestó “Bolivia necesita instituciones libres, servidores públicos honestos y una justicia real, sin presiones ni ataduras partidarias”, concluyó.
