En su último discurso como presidente del Estado, brindado esta mañana desde la Casa Grande del Pueblo, Luis Arce Catacora se refirió al fallido golpe de Estado del 26 de junio de 2024, calificándolo como un hecho grave que no debe quedar impune. El mandatario saliente enfatizó la necesidad de que la justicia actúe con firmeza para proteger la democracia boliviana.
“El 26 de junio enfrentamos un intento de alzamiento armado. El informe de la comisión del Senado, que no contó con la participación de nuestra bancada, reconoce indicios del delito y señala a los posibles responsables, aunque no comparto algunas de sus conclusiones”, afirmó Arce.
El presidente denunció que ciertos sectores buscan manipular los hechos con fines políticos y eludir responsabilidades. “Se pretende que los autores materiales e intelectuales queden impunes mediante mentiras y chicanerías jurídicas”, aseguró.
Arce hizo un llamado al pueblo boliviano para mantener viva la memoria de lo sucedido y defender la democracia. “El pueblo merece verdad y justicia. Ante la pretensión de tomar el poder por la fuerza, todos debemos cerrar filas sin importar el color político”, enfatizó.
Finalmente, subrayó que el caso no debe quedar sin resolución judicial y advirtió sobre las consecuencias de la impunidad. “Si esto queda sin castigo, sería un nefasto precedente en la historia democrática de Bolivia”, concluyó.
