La escasez de combustible continúa generando preocupación en La Paz, donde este martes se registraron extensas filas de vehículos en distintos surtidores del departamento, en medio de los bloqueos y la falta de soluciones efectivas para garantizar el abastecimiento.
Ambulancias, micros, minibuses, vehículos particulares y transporte pesado permanecieron durante varias horas a la espera de cargar gasolina y diésel, en escenas que se repiten en diferentes estaciones de servicio de la ciudad.
La situación se produce tras varias semanas de conflicto y cortes de rutas en distintos puntos del país, lo que ha complicado el traslado y distribución de carburantes hacia el occidente boliviano.
Conductores y transportistas expresaron su molestia por la incertidumbre y las largas esperas, mientras el problema comienza a impactar también en servicios esenciales y actividades económicas.
En varios surtidores, las filas se extendieron por varias cuadras, generando congestionamiento vehicular y preocupación entre la población ante el temor de un mayor desabastecimiento.
El escenario ocurre en medio de la persistencia de bloqueos protagonizados por sectores movilizados que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, conflicto que ya afecta el suministro de alimentos, combustibles y otros productos básicos en distintas regiones del país.
Hasta el momento, el Gobierno no anunció medidas concretas que permitan normalizar de forma inmediata el abastecimiento de combustible en La Paz y otros departamentos afectados por la crisis.
