El vicepresidente Edmand Lara generó controversia al desafiar públicamente al presidente Rodrigo Paz a reducir los salarios de todos los funcionarios públicos, incluido el propio gabinete y los mandatarios, en medio del debate por los efectos del Decreto Supremo 5503.
“Bájenos el sueldo a todos, estoy dispuesto. Que se baje también el presidente, ministros, diputados y senadores… bájense a la mitad”, declaró Lara en una transmisión de TikTok, señalando que la mitad de su salario sería destinada a programas sociales.
Estas declaraciones se dieron mientras promovía su campaña navideña de entrega de juguetes, afirmando que los recursos provienen de aportes ciudadanos y fondos propios junto a su esposa, y no de la Vicepresidencia.
Sin embargo, el discurso de austeridad del vicepresidente enfrenta críticas por inconsistencias. Denuncias de su excolaborador Jaime Solís indican que parte de los juguetes habrían sido proporcionados por mineros chinos vinculados al tráfico de oro, lo que podría implicar un riesgo legal y ético.
Otro punto que Lara no menciona es que su familia recibe dos ingresos del Estado: además de su salario como vicepresidente, su esposa percibe un sueldo como legisladora, lo que pone en cuestión la coherencia de su llamado a “compartir la crisis”.
Para muchos analistas, si Lara busca consistencia en su discurso de sacrificio y ajuste, debería incluir medidas sobre los ingresos familiares, evitando que un solo núcleo concentre recursos públicos mientras se exige austeridad al resto del país.
