LARA ADVIERTE QUE BOLIVIA VIVE EN UN “NARCOESTADO” Y PIDE CAMBIOS EN GOBIERNO Y POLICÍA

El vicepresidente Edmand Lara lanzó una dura advertencia sobre la situación de seguridad en el país al señalar que el narcotráfico ha ganado un nivel de control alarmante sobre estructuras del Estado, escenario que —según afirmó— se refleja con mayor crudeza en el departamento de Santa Cruz. Ante esta situación, anunció que remitirá recomendaciones formales al presidente para renovar a las principales autoridades encargadas de la lucha contra el crimen organizado.

Durante declaraciones públicas, Lara sostuvo que el país atraviesa una escalada sostenida de hechos violentos asociados al narcotráfico y cuestionó la falta de resultados de las instancias responsables. “Mientras no se asuman decisiones de fondo, la violencia seguirá creciendo”, advirtió.

El vicepresidente puso especial énfasis en la región del Urubó, en el municipio de Porongo, donde aseguró que la presencia de grupos criminales ha generado un clima de inseguridad permanente. Indicó que en esta zona se han registrado asesinatos, presuntos ajustes de cuentas y la operación de bandas armadas que actúan con total impunidad.

Asimismo, describió la incursión de personas armadas en condominios privados, casos de secuestro y el desplazamiento de vehículos vinculados a actividades ilícitas, lo que, a su juicio, evidencia una pérdida de control estatal. “Estos hechos no son aislados, forman parte de una estructura delictiva que se expande”, señaló.

Lara también apuntó contra la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn) y el Viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas, al considerar que su desempeño no responde a la gravedad del problema. Mencionó, además, la recurrente caída de avionetas con matrícula boliviana en países vecinos, presuntamente cargadas con sustancias controladas, como un indicador del debilitamiento de los controles.

En ese marco, anunció que enviará cartas al presidente del Estado para sugerir cambios en el Ministerio de Gobierno, en las instancias antidroga y en el alto mando de la Policía Boliviana. “Es momento de asumir responsabilidades y hacer ajustes urgentes”, sostuvo.

Finalmente, el vicepresidente llamó a reconocer la dimensión del problema y a actuar de manera conjunta. Advirtió que la penetración del narcotráfico afecta directamente a la seguridad ciudadana y al futuro de niños y jóvenes, por lo que insistió en la necesidad de adoptar medidas inmediatas para frenar su avance.