El aumento sostenido en los precios de los productos lácteos vuelve a sentirse en los mercados de Santa Cruz, donde comerciantes reportan nuevas listas de precios que han encarecido la leche y el queso en las últimas semanas.

En los centros de abasto, el litro de leche se comercializa actualmente entre Bs 8 y Bs 9,50, mientras que el kilo de queso alcanza hasta Bs 48, cifras que, según las vendedoras, reflejan una tendencia al alza que se viene repitiendo de forma gradual.

Las comerciantes señalan que el incremento responde a ajustes que realizan los proveedores al momento de la entrega, sin ofrecer explicaciones detalladas. Esto genera incertidumbre en la cadena de venta minorista, que termina trasladando los costos al consumidor final.

El impacto ya es visible en la dinámica diaria de los mercados: los compradores reducen cantidades y priorizan productos básicos. “La gente está llevando menos porque ya no alcanza el dinero”, comentan las vendedoras, quienes aseguran que el flujo de ventas ha disminuido.

Mientras tanto, el encarecimiento de los lácteos se suma a otras variaciones de precios que afectan la canasta familiar, incrementando la preocupación entre comerciantes y consumidores por la pérdida de poder adquisitivo.