
SVB Financial Group, la matriz de Silicon Valley Bank, se ha declarado este viernes en bancarrota ante un juzgado de Manhattan, según ha anunciado en un comunicado. El paso se produce una semana después de que el citado banco fuese intervenido por las autoridades financieras de Estados Unidos, en la mayor caída de una entidad desde la crisis financiera de 2008. Acogerse a la suspensión de pagos bajo supervisión judicial permitirá a SVB Financial Group liquidar sus activos no bancarios.
Los bancos como tales no pueden declarar la suspensión de pagos, sino que son intervenidos por la FDIC, el fondo de garantía de depósitos. Las autoridades llevan casi una semana buscando sin éxito un comprador para la entidad en su conjunto o para sus activos, por partes. Ha habido negociaciones que no han cristalizado. Biden ha prometido que el rescate de la entidad no implicará pérdidas para los contribuyentes.
La matriz sí que puede declararse en bancarrota como ha hecho. En la documentación presentada ante el juzgado, SVB Financial Group declara activos y pasivos de hasta 10.000 millones de dólares. Tiene unos 2.200 millones de dólares de liquidez, según el comunicado. Además, contaba con unos 500 millones de dólares en valores de inversión y 475 millones de dólares en otros activos a 31 de diciembre, según los registros regulatorios. En ese momento tenía una deuda a largo plazo de unos 3.400 millones de dólares. En la actualidad, según ha afirmado este viernes, la deuda financiada del SVB Financial Group asciende aproximadamente a 3.300 millones de dólares en concepto de principal de pagarés no garantizados. SVB Financial Group también tiene 3.700 millones de dólares de capital preferente en circulación.
“SVB Financial Group tiene la intención de utilizar el proceso judicial para evaluar alternativas estratégicas para SVB Capital, SVB Securities y otros activos e inversiones de la empresa”, asegura la sociedad. El proceso está siendo dirigido por un comité de reestructuración de cinco miembros nombrados por el consejo de administración. La firma Centerview Partners LLC está ayudando al comité de reestructuración con el proceso de selección de alternativas estratégicas, que ya está en marcha y ha atraído un interés significativo, según la empresa. Cualquier proceso de venta de activos se llevará a cabo a través del procedimiento del Capítulo 11, que regula las bancarrotas, y estará sujeto a la aprobación judicial.
“El proceso del Capítulo 11 permitirá a SVB Financial Group preservar el valor mientras evalúa alternativas estratégicas para sus preciados negocios y activos, especialmente SVB Capital y SVB Securities”, ha señalado William Kosturos, director de reestructuración del grupo. Kosturos asegura que la sociedad seguirá trabajando en cooperación con la entidad que ha sucedido a Silicon Valley Bank: “Estamos comprometidos a encontrar soluciones prácticas para maximizar el valor recuperable para las partes interesadas de ambas entidades”.
SVB, con sede en Santa Clara (California), es el mayor banco en quiebra en más de una década, con unos 209.000 millones de dólares en activos totales a finales del año pasado, según la FDIC. También es el segundo mayor banco en caer bajo la administración judicial de la agencia, solo por detrás de Washington Mutual, que implosionó en 2008.
La preocupación en los círculos tecnológicos creció en marzo después de que Founders Fund, de Peter Thiel, y otras empresas de capital riesgo de alto perfil aconsejaran a sus empresas en cartera que retiraran dinero del banco. Este consejo se produjo un día después de que la empresa matriz del banco anunciara que trataría de recaudar más de 2.000 millones de dólares tras registrar importantes pérdidas en su cartera.
Este viernes, las acciones de First Republic Bank vuelven a caer con fuerza en Bolsa a pesar de los depósitos de 30.000 millones de dólares que la gran banca ha acordado inyectarle para prevenir una fuga de depósitos y una crisis de liquidez en el 14º mayor banco de Estados Unidos por activos.
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