
La falta de diésel y gasolina continúa generando largas filas en surtidores de Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, donde cientos de conductores permanecen a la espera de abastecerse en medio de un suministro que aún no logra normalizarse.
En Cochabamba, transportistas aseguran que la espera para cargar diésel puede extenderse hasta cuatro días. A las filas de camiones, buses, cisternas y vehículos particulares se han sumado productores que llegan con bidones para abastecer maquinaria agrícola y otros equipos utilizados en sus actividades.
En Santa Cruz, varios surtidores reportan la ausencia de diésel y gasolina desde hace al menos dos días, situación que obliga a los conductores a recorrer distintos puntos de la ciudad en busca de estaciones de servicio con combustible disponible.
La escasez también afecta a La Paz, donde el transporte público y de carga advierte que trabaja con una capacidad reducida debido a las dificultades para acceder al diésel. El sector señala que la disminución en la disponibilidad de carburantes repercute en la prestación del servicio y en el traslado de mercancías.
Mientras persisten las dificultades para el abastecimiento, las filas continúan creciendo en las estaciones de servicio de las principales ciudades del país, reflejando la preocupación de transportistas, productores y conductores particulares ante la incertidumbre por la provisión de combustibles.