La nueva mandataria peruana asumió el cargo tras una elección ajustada y prometió priorizar la seguridad ciudadana, la lucha contra el crimen organizado y la estabilidad política del país.

Keiko Fujimori asumió este martes la Presidencia de Perú para el periodo 2026-2031, tras imponerse en las elecciones del pasado 7 de junio en una de las contiendas más ajustadas de la historia reciente del país.

La nueva mandataria llegó al poder luego de tres derrotas electorales previas y una trayectoria política marcada por la polarización entre sus seguidores y detractores. Su victoria se definió por una diferencia cercana a los 50.000 votos frente a su rival de izquierda, Roberto Sánchez, con el respaldo del voto extranjero como factor determinante.

Durante su primer discurso como presidenta, Fujimori aseguró que cumplirá los cinco años de mandato para los que fue elegida y afirmó que no buscará extender su permanencia en el poder.

Entre sus primeras medidas anunció que solicitará facultades legislativas y pondrá en marcha un plan de emergencia nacional para enfrentar los efectos del fenómeno climático de El Niño, además de priorizar la lucha contra la inseguridad ciudadana.

Seguridad, su principal promesa

Fujimori señaló que durante los estados de emergencia las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente tareas de apoyo en seguridad interna, en coordinación con la Policía Nacional, con el objetivo de combatir el crimen organizado y la delincuencia.

También anunció una modernización tecnológica para enfrentar la criminalidad y una reforma del sistema penitenciario, con el propósito de evitar que las cárceles sean utilizadas como centros de operaciones delictivas.

La nueva presidenta asume el cargo en un país marcado por años de inestabilidad política y una profunda división social. Perú tuvo nueve cambios presidenciales en la última década, periodo en el que varios exmandatarios enfrentaron procesos judiciales.

Retorno del fujimorismo al poder

Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, vuelve a colocar al fujimorismo al frente del Ejecutivo peruano. Su carrera política estuvo marcada por intentos anteriores de llegar a la Presidencia: perdió las elecciones de 2011, 2016 y 2021, cuando llegó a segunda vuelta en cada oportunidad.

El apellido Fujimori continúa generando posiciones enfrentadas en Perú. Mientras sus seguidores destacan el legado económico y la lucha contra el terrorismo durante el gobierno de su padre, sus críticos recuerdan las condenas contra Alberto Fujimori por violaciones a los derechos humanos y corrupción.

Respaldo internacional y nuevo escenario regional

La ceremonia de investidura contó con la presencia de varios líderes internacionales, entre ellos el rey de España, Felipe VI, y presidentes y representantes de gobiernos conservadores de la región.

Entre los asistentes estuvieron mandatarios como Javier Milei de Argentina, Daniel Noboa de Ecuador, Santiago Peña de Paraguay y José Raúl Mulino de Panamá.

Con su llegada al poder, Fujimori se suma a la nueva corriente de gobiernos de derecha en Sudamérica, con una agenda centrada en seguridad, reducción del gasto estatal y fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos.

Sin embargo, su gestión inicia con el desafío de superar la división política interna y recuperar la estabilidad de un país que en los últimos años estuvo marcado por constantes crisis institucionales.