El ministro Ernesto Justiniano señaló que ambos casos ya se encuentran en la vía judicial y afirmó que Bolivia aún no recibió una solicitud formal de extradición desde Estados Unidos.

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó este jueves que el Ministerio Público trabaja en la imputación del fiscal general del Estado, Roger Mariaca, y del fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, ambos aprehendidos la noche del miércoles en el aeropuerto internacional Viru Viru.

Tras su aprehensión, las dos autoridades fueron trasladadas a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) en El Alto. Justiniano explicó que ahora corresponde a los fiscales asignados desarrollar las actuaciones previstas por ley y poner el caso bajo control de la autoridad judicial.

“Hay fiscales que están haciendo una acción como corresponde para hacer la imputación respectiva y eso ya está en un carril judicial”, afirmó el ministro.

Aún no hay pedido de extradición

Justiniano también se refirió a una eventual solicitud de extradición de Mariaca desde Estados Unidos y aclaró que, hasta el momento, el Gobierno boliviano no recibió una petición oficial de ese país.

“No tenemos todavía una solicitud de extradición, pero no descartamos que pronto pueda venir”, señaló.

El ministro calificó de relevantes las declaraciones provenientes de Estados Unidos, debido a que hacen referencia a presuntos hechos relacionados con corrupción y narcotráfico. En ese sentido, indicó que Bolivia solicitó conocer los elementos que respaldan esas afirmaciones.

Según explicó, cualquier comunicación oficial de Estados Unidos deberá ser canalizada mediante la Cancillería y, una vez recibida, será remitida a las instancias correspondientes para su análisis.

“Oficialmente, a través de Cancillería se deben recibir las mismas. Y cuando las tengamos daremos un comunicado al respecto”, sostuvo.

Justiniano descarta intervención militar

Sobre el operativo que permitió la aprehensión de Mariaca y Zeballos, el ministro de Defensa aclaró que las Fuerzas Armadas no participaron en la acción.

Justiniano precisó que el procedimiento estuvo a cargo de la Policía Boliviana, que ejecutó las órdenes correspondientes sin intervención de unidades militares.