Un reporte de investigación detalló el hallazgo de una compleja estructura de apuestas clandestinas que operaba desde la zona del Urubó. El principal implicado, identificado con las iniciales SSC, funcionaba como un «cajero» de una plataforma digital que contaba con una red de más de 700 clientes, generando ingresos que no eran reportados al Estado.
El esquema de evasión y «subcajeros»
Según los datos del caso, el investigado utilizaba una tienda de artefactos electrónicos como fachada legal. A través de este negocio, burlaba el sistema tributario nacional y camuflaba las ganancias obtenidas de las pérdidas de los apostadores, haciendo pasar el dinero de las apuestas como ventas comerciales legítimas.
La investigación también señala la participación de familiares cercanos, y a un grupo de colaboradores conocidos como «subcajeros», quienes se encargaban de la logística y la captación de usuarios en diversos puntos de la ciudad.
Investigación por delitos financieros
Debido a la magnitud de los movimientos económicos, que ascienden a cientos de miles de bolivianos, el caso ha sido reportado ante la Autoridad de Fiscalización del Juego (AJ) y otras instancias pertinentes. Se investiga la posible legitimación de ganancias ilícitas, ante la sospecha de que la red fuera utilizada para el blanqueo de capitales provenientes de actividades delictivas como el narcotráfico.
De acuerdo con la Ley N° 060 de Juegos de Azar, este tipo de actividades sin licencia constituyen un delito penal. Las autoridades se encuentran procesando la información confidencial recibida para determinar el alcance total de esta organización y las responsabilidades de todos los involucrados.

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