Con base a los resultados de las pesquisas que llevaron a cabo peritos de la Fiscalía y la Policía, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, informó que el interventor del Banco Fassil, Carlos Colodro, se suicidó la noche del sábado 27 de mayo y descartó que lo ocurrido pueda considerarse un asesinato u homicidio.

Sin embargo, la defensa de la familia de Colodro aseguró que existen incongruencias en la investigación, por lo que decidió no reconocer ni convalidar ninguna actuación procesal. Uno de los abogados anunció que se objetarán los peritajes.

ese a ello, el Ministerio Público ratificó las declaraciones del Ministro de Gobierno en relación a se que trata de un suicidio. El fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca, indicó que el caso se abrió por el delito de “homicidio-suicidio” con base en la carta póstuma que habría dejado Colodro. 

Esta figura penal castiga a quien motivare a alguien a cometer suicidio. La carta señala: “Me engañaron, me dieron la espalda, me mataron”. 

Sin embargo, Mariaca dijo que no se hace referencia a nombres ni a ninguna persona que motivara el suicidio del interventor, por lo que la investigación no debería ampliarse contra ninguna persona. No obstante, acotó que el caso está en manos de la comisión de fiscales.

Del Castillo fue enfático: “Podemos decir que lo acaecido el pasado 27 de mayo al promediar las 20:30 en Santa Cruz de la Sierra, respecto a lo del señor Colodro, fue un suicidio”.

El Ministro respaldó esta conclusión con base en las imágenes de cámaras recolectadas por la Policía tanto fuera como dentro del edificio Ambassador, ubicado en la zona Equipetrol (Santa Cruz), donde murió Colodro. 

Eran las 17:31 del sábado 27 de mayo cuando Colodro pasó frente a la puerta del edificio, como sin darse cuenta de hacia dónde iba. Tuvo que pasar un minuto para que diera vuelta y regresara para, ahora sí, atravesar la puerta de entrada rumbo al ascensor. 

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