
Este viernes, la capital boliviana se convirtió en escenario de un encuentro histórico para el sistema judicial: el Primer Diálogo Interinstitucional para la Reforma Judicial, inaugurado con la presencia del presidente Rodrigo Paz y autoridades de diferentes instituciones del Estado. La iniciativa busca abrir un espacio amplio de debate para generar propuestas concretas que transformen la justicia en Bolivia.
El evento reúne a magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, del Tribunal Agroambiental, del Consejo de la Magistratura, la Fiscalía General del Estado y representantes de distintos departamentos. Además, participan más de 500 personas, incluyendo académicos, miembros de la sociedad civil y representantes de cuerpos policiales vinculados al ámbito judicial.
Antes de la inauguración, los altos mandos del Órgano Judicial mantuvieron una sesión preparatoria en sala plena ampliada, donde se definieron los ejes que guiarán el diálogo. Rosmery Ruiz, decana del TSJ, explicó que la reforma se centrará en cuatro pilares fundamentales: modernización tecnológica, reforma normativa, presupuesto y carrera judicial.
“No hay alternativas; debemos abordar estos temas para garantizar una justicia independiente y eficiente. La modernización y los recursos adecuados son imprescindibles para que la reforma sea efectiva”, señaló Ruiz durante su intervención.
Por su parte, el presidente del TSJ, Romer Saucedo, recalcó que el éxito de este proceso requiere no solo diálogo, sino también compromiso institucional y recursos suficientes para implementar los cambios propuestos.
Con este primer diálogo, Bolivia da un paso hacia un sistema judicial más transparente y participativo, donde distintas voces —estatales y de la sociedad civil— puedan contribuir a la construcción de un modelo que responda a los desafíos actuales y fortalezca la confianza de la población en la justicia.







