Tres días después de que se presentaron los datos del Instituto Nacional de Estadística sobre el Censo de Población y Vivienda, el director de esta entidad apareció en el canal estatal para justificar las cifras. Insistió en que hay menos nacimientos y que, tanto la pandemia del coronavirus como la migración, tuvieron su impacto en el número de habitantes que hay en Bolivia.

Los datos preliminares presentados el 29 de agosto reflejan que Bolivia cuenta con 11.312.620 habitantes, una cifra significativamente menor a la proyección inicial de 12.288.000, que presentaba el INE en su página web.

Sobre este tema, el director nacional del INE, Humberto Arandia, explicó que las proyecciones de población realizadas en 2018 no podían anticipar eventos extraordinarios como la pandemia de Covid-19, que tuvo un impacto significativo en la demografía del país. “La fecundidad por mujer cayó, lo que resultó en 350.000 nacimientos menos que los proyectados, y además, la pandemia causó la muerte de cerca de 140.000 personas”, detalló Arandia. Estos factores, junto con un saldo migratorio negativo de más de 100.000 personas, redujeron la proyección máxima a unos 11.5 millones de habitantes.

Para justificar las proyecciones del INE, dijo que estas se hicieron en condiciones normales y no pudieron prever los cambios dramáticos en la fecundidad y mortalidad causados por la pandemia. “Estamos hablando de hechos simples y factuales, no de demagogia ni política”, insistió, refiriéndose a la tendencia de descenso en la fecundidad que se ha observado desde la década de 1950. “Antes las mujeres tenían hijos a muy temprana edad, ahora intentan tener hijos lo más tarde posible por razones profesionales y sociales”, explicó.

Según el funcionario, la proyección inicial de 3,5 millones de nacimientos resultó en 2,8 millones registrados, mientras que se reportaron 146.000 defunciones más de lo previsto.

Arandia subrayó que la disminución en el número de nacimientos y el aumento en las defunciones, en gran parte debido a la pandemia de Covid-19, han influido significativamente en el crecimiento poblacional del país.

Pese a que la diferencia es de 1,8 millones, en cuanto al crecimiento poblacional, Arandia explicó que Bolivia ha experimentado una tasa de crecimiento intercensal del 1,035% anual, lo que sigue siendo superior al promedio de América Latina, que actualmente se sitúa en un 0,5%. “Este es un fenómeno global, donde países desarrollados, como Japón y Alemania, enfrentan tasas de crecimiento cero o negativas”, añadió.

La entidad insiste en que detrás de estos resultados, hubo un arduo trabajo que involucró a más de 525.000 voluntarios censistas y casi tres años de preparación ininterrumpida, respaldada por 23 misiones internacionales que brindaron asistencia técnica. “Hemos entregado un censo técnico, transparente y eficiente”, afirmó, destacando que los resultados han sido avalados por la Comisión Internacional de Alto Nivel, integrada por organismos como las Naciones Unidas, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Arandia también defendió la transparencia y la solidez técnica de los resultados del censo, a pesar de las críticas y las discrepancias políticas. “Los resultados a nivel nacional y subnacional son coherentes y consistentes con la evolución demográfica que hemos observado en nuestro país”, concluyó, asegurando que los datos presentados reflejan la realidad demográfica de Bolivia de manera precisa y objetiva