Miles de fieles acudieron a la Basílica de San Pedro para rendir homenaje al papa Francisco, fallecido el pasado lunes a los 88 años debido a un derrame cerebral. Sin embargo, el ambiente de recogimiento se vio empañado por el comportamiento de algunos visitantes que, en lugar de mostrar respeto, se tomaron selfies y fotografías junto al cuerpo del pontífice.​

Imágenes difundidas en redes sociales muestran a personas sonriendo y posando frente al ataúd del Papa, lo que generó una ola de críticas y fue calificado por fuentes cercanas al Vaticano como de “mal gusto” y contrario al espíritu de respeto que exige el momento. ​

Ante esta situación, las autoridades vaticanas reforzaron la prohibición de tomar fotografías en el lugar, colocando carteles multilingües y solicitando personalmente a los visitantes que se abstengan de usar sus dispositivos móviles para capturar imágenes. ​

El funeral del Papa Francisco se celebrará el sábado 26 de abril en la Plaza de San Pedro, con la asistencia de líderes mundiales y representantes de comunidades marginadas, en línea con el legado de humildad e inclusión que caracterizó su pontificado. ​