
Un intenso color rojizo en el cielo fue observado en distintas regiones del país durante el atardecer del 30 de junio, generando sorpresa entre la población y múltiples reacciones en redes sociales, en un contexto marcado por los recientes sismos registrados en territorio venezolano.
Las imágenes del fenómeno se viralizaron rápidamente, donde usuarios lo asociaron con posibles efectos de la actividad sísmica. Sin embargo, especialistas descartaron cualquier vínculo entre el evento atmosférico y los movimientos telúricos ocurridos días antes.
De acuerdo con expertos en meteorología, el fenómeno corresponde a la dispersión de la luz solar al atravesar la atmósfera durante el atardecer, lo que intensifica los tonos rojos y anaranjados cuando hay presencia de partículas como polvo, humedad o aerosoles.
La coincidencia temporal con los sismos provocó diversas interpretaciones en redes sociales, aunque científicos reiteran que no existe evidencia que relacione los colores del cielo con la actividad sísmica ni con la predicción de terremotos.
Autoridades y especialistas recomiendan a la población informarse a través de fuentes oficiales y evitar la difusión de versiones no verificadas.







