La Confederación Sindical de Trabajadores Gremiales de Bolivia, junto a representantes de diversas organizaciones del país y el Comité Multisectorial de la cadena productiva y de abastecimiento, emitió este lunes un pronunciamiento en el que declara estado de emergencia ante lo que consideran abusos por parte de autoridades estatales.
Según el comunicado, durante la última semana se han llevado a cabo movilizaciones escalonadas en distintas regiones del país. Este lunes se registraron protestas en las ciudades de Tarija, Oruro —con cierre de mercados abastoteros— y Cochabamba. Los dirigentes denunciaron que funcionarios estatales estarían confiscando mercadería sin realizar un inventario adecuado ni informar a los afectados sobre el destino de los productos incautados.
La Confederación anunció la realización de un ampliado nacional multisectorial este viernes 30 de mayo en la ciudad de El Alto, cerca de la nueva terminal de buses, con el objetivo de abordar de fondo la crítica situación económica que, según los gremiales, se debe a un modelo económico «fracasado».
“Es importante recalcar que el Gobierno nacional no ha escuchado a ninguno de los sectores productivos, de transporte, comercio, importación ni exportación, pese a que se han presentado propuestas concretas para salir.
