Las Alasitas abrió sus puertas este viernes, registrando una masiva afluencia de visitantes que llegaron desde temprano para adquirir las tradicionales miniaturas y participar en las actividades culturales programadas para la jornada inaugural.

Familias, jóvenes y adultos mayores recorrieron los más de 2.500 puestos instalados en el cambodro, donde artesanos de distintas regiones ofrecieron desde casas, vehículos y títulos en miniatura, hasta alimentos y objetos simbólicos cargados de esperanza y buenos augurios.

“Cada año venimos con la ilusión de comprar nuestras miniaturas. Este 2025 quiero conseguir trabajo, así que me llevé un portafolio y un contrato”, comentó entre risas Carmen Gutiérrez, visitante que llegó con su familia desde la zona norte de la ciudad.

Durante el primer día también se realizó la tradicional ceremonia de la coa, en la que se pidió por el éxito de la feria y la prosperidad de los asistentes. Muchos aprovecharon para llevar sus compras al altar andino, buscando que el Ekeko, dios de la abundancia, los bendiga en el nuevo ciclo.

El ambiente festivo se completó con música en vivo, danzas folklóricas y una variada oferta gastronómica. “Además de las miniaturas, vinimos a comer anticuchos y silpancho. Es una tradición que no nos perdemos”, afirmó Juan Carlos Rojas, quien asistió con sus hijos.