GOBIERNO: PRECIO DIFERENCIADO PARA GRANDES CONSUMIDORES BUSCA FRENAR EL MERCADO NEGRO

El vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que la medida no afecta el precio para usuarios particulares ni estaciones de servicio. Aseguró que los volúmenes de combustible comprometidos se mantienen y que se trabaja para garantizar el abastecimiento.

El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, afirmó que la nueva política de precios para los combustibles busca ordenar el mercado y combatir el desvío de diésel hacia la reventa ilegal y el contrabando.

Gálvez aclaró que la medida adoptada por el Gobierno está dirigida a los grandes consumidores que adquieren importantes volúmenes de combustible directamente de YPFB. En tanto, sostuvo que los usuarios particulares y quienes cargan combustible en las estaciones de servicio continuarán accediendo al precio establecido anteriormente.

Explicó que los grandes consumidores podrán realizar sus compras a YPFB o recurrir al sector privado, pero bajo el precio fijado por la nueva normativa. Según el funcionario, esta modificación pretende eliminar las distorsiones provocadas por la diferencia de precios que, a su criterio, favorecía el desvío del combustible.

“En lugar de llegar a los surtidores, el diésel se desviaba y se revendía”, señaló Gálvez, al justificar la decisión como parte de las medidas destinadas a reducir el mercado negro.

El vocero también aseguró que los volúmenes de combustible asignados no serán modificados. Indicó que las cantidades comprometidas están en camino y que el Gobierno trabaja para garantizar el suministro tanto a los grandes consumidores como a los compradores directos y las estaciones de servicio.

Gálvez sostuvo que el reordenamiento del mercado permitirá reducir la demanda irregular y recordó que, entre noviembre y diciembre, una medida orientada a nivelar los precios habría generado una disminución de entre 30% y 40% en la demanda.

Finalmente, señaló que el Ejecutivo trabaja en dos frentes: resolver de manera inmediata la provisión de combustible y aplicar medidas estructurales para corregir las distorsiones del mercado, reducir el contrabando y evitar la reventa ilegal del carburante.