El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, reiteró este martes el llamado del Gobierno al diálogo con los sectores movilizados en el país, en un contexto marcado por bloqueos y protestas que se concentran principalmente en el occidente boliviano.

A través de un mensaje difundido en redes sociales, la autoridad aseguró que el Ejecutivo trabaja bajo el marco legal y mantiene como prioridad la protección de la población ante el incremento de la conflictividad.

Lupo afirmó que el objetivo del Gobierno es sostener conversaciones con actores que considera legítimamente organizados, con la finalidad de encontrar soluciones a la crisis social.

“La población debe tener la tranquilidad de que este Gobierno está actuando en el marco de la ley y trabajando de manera permanente hasta encontrar soluciones”, señaló el ministro.

Desde el inicio de esta semana, distintos sectores sociales han intensificado sus movilizaciones, principalmente en el departamento de La Paz, donde participan organizaciones como los Ponchos Rojos, sectores vinculados al denominado “evismo” y la Central Obrera Boliviana (COB), con demandas que incluyen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

En ese marco, el ministro de la Presidencia sostuvo que el desafío actual es construir acuerdos sostenibles, que no solo sean firmados, sino también cumplidos por las partes involucradas.

“El país no puede continuar paralizado por intereses particulares. Se requiere responsabilidad compartida y voluntad de diálogo”, enfatizó.

Por otra parte, la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto emitieron un pronunciamiento conjunto en el que expresaron su preocupación por la situación de violencia y convocaron a un “Diálogo por el Bien Común”.

Las instituciones instaron a los sectores en conflicto a establecer una agenda de negociación que permita reducir la tensión y restablecer la normalidad en el país.