El Gobierno anunció la entrega de un informe al Ministerio Público sobre la investigación de combustibles contaminados y gasolina desestabilizada, en el que se analiza la cadena de distribución desde la gestión pasada hasta la actual de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, indicó que el expresidente de la estatal, Yusef Akly, tendría responsabilidad en la situación: “Su responsabilidad se establece desde el momento en que dirigió la empresa”. La revisión abarcó todos los niveles jerárquicos de la compañía, incluyendo gerentes, vicepresidentes, directores y jefes de área.
Paredes aclaró que la decisión sobre posibles acciones legales corresponde al Ministerio Público: “Nuestro rol es entregar la información completa y garantizar que se cumpla el debido proceso”.
Según la investigación, parte del combustible importado desde Chile habría sido adulterado con agua y aceite usado durante su transporte, tras ser desviado a garajes privados antes de ingresar al país, lo que habría comprometido la calidad del combustible distribuido en Bolivia.
