El Ejecutivo reportó fallas en la fiscalización, falta de conexión entre los sistemas de YPFB y el B-SISA y alteraciones en GPS de cisternas. También anunció cambios de personal y acciones legales por las irregularidades detectadas.

El Gobierno nacional anunció una intervención profunda de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ante la crisis de abastecimiento de combustibles y reveló una serie de irregularidades detectadas en los mecanismos de control y comercialización de carburantes.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, explicó que la decisión responde a fallas que no pudieron ser corregidas mediante los procedimientos ordinarios y que, según la autoridad, habrían facilitado retrasos, deficiencias de fiscalización y posibles desvíos de combustible.
Entre los primeros hallazgos, Blanco informó sobre la existencia de alrededor de 600 usuarios con acceso a sistemas vinculados a YPFB que ya no formarían parte de la estatal, incluidos exempleados y personas cuya relación con la empresa no habría sido establecida.
La autoridad señaló que estos accesos permitían realizar nominaciones de combustible y anunció que se investigará a los responsables.
Como primera medida, el Gobierno confirmó el cambio del gerente comercial de YPFB y anticipó que se iniciarán acciones legales en aquellos casos en los que se establezcan responsabilidades.
FALLAS EN LOS SISTEMAS DE CONTROL
Otro de los problemas identificados está relacionado con la falta de integración entre las plataformas de YPFB y el sistema B-SISA de la ANH, situación que habría limitado la capacidad de la entidad reguladora para realizar un seguimiento efectivo del combustible despachado.
Según explicó Blanco, esta desconexión impedía verificar de manera directa el destino final de los volúmenes enviados a las estaciones de servicio.
Por ejemplo, si una estación recibía 90.000 litros, la ANH no podía determinar con certeza si todo el combustible había sido comercializado al público, destinado a una flota o entregado a productores.
A esta situación se suman irregularidades detectadas en el sistema de monitoreo de las cisternas. De acuerdo con el Gobierno, algunos dispositivos GPS habrían sido apagados durante varios días, lo que dificultaba conocer el recorrido de los vehículos y habría permitido el desvío de carburantes hacia circuitos ilegales.
El ministro de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, Óscar Mario Justiniano, afirmó que el país cuenta con niveles de importación equivalentes al 100% y hasta el 120% del consumo habitual, por lo que atribuyó parte de las dificultades de abastecimiento a las distorsiones existentes en el mercado y a actividades ilícitas.
La autoridad sostuvo que la diferencia entre el precio subvencionado de los combustibles y su cotización internacional constituye uno de los factores que incentiva el desvío y el contrabando interno.
Justiniano remarcó que la prioridad inmediata es garantizar el abastecimiento de combustibles, mientras continúan las investigaciones y la identificación de las fallas dentro de YPFB y la ANH.
REESTRUCTURACIÓN Y NUEVO ENTE REGULADOR
Por su parte, el viceministro de Transparencia, Yamil García, informó que se trabaja en la reestructuración del personal y la revisión de contratos relacionados con el transporte de combustibles.
Además, confirmó que el Gobierno prevé el cierre de la actual ANH y la creación de un nuevo ente regulador, cuyos funcionarios serían seleccionados mediante procesos de meritocracia y con respaldo internacional.
El Ejecutivo sostiene que estas medidas buscan fortalecer los mecanismos de fiscalización, transparentar la cadena de comercialización de carburantes y evitar que las deficiencias detectadas vuelvan a afectar el abastecimiento en el país.







