El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, explicó que la subida en los precios de alimentos se debe a una combinación de factores, entre ellos el contrabando a la inversa, condiciones climáticas adversas y presiones externas relacionadas con la inflación internacional.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación en el país alcanzó el 5,53% hasta septiembre. Los productos que han registrado mayores aumentos incluyen el arroz (8,73%) y la carne de res sin hueso (1,72%). Montenegro explicó que esta situación se ha agravado debido a los bloqueos de carreteras y al clima, lo que ha afectado particularmente a productos perecederos como el pollo.

El ministro señaló que el precio del arroz en Bolivia es significativamente más bajo en comparación con países vecinos, como Argentina y Chile, lo que incentiva la exportación ilegal del producto a través del contrabando a la inversa. 

Además, mencionó que la “inflación importada” y los costos internacionales, como los altos fletes marítimos y el aumento en los precios de insumos agrícolas como el sorgo y la soya, también han contribuido a la presión sobre la economía boliviana.

El conflicto en Medio Oriente fue otro factor mencionado por el ministro, que afirmó que este ha generado un “elemento adicional» sobre la economía global, impactando los costos de alimentos y otros productos.

El Gobierno asegura que está tomando medidas para controlar el alza de precios y evitar que productos esenciales sean desviados fuera del país. Sin embargo, en los mercados populares y las agencias de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), los ciudadanos han reportado largas filas y una creciente preocupación por la capacidad de adquirir productos básicos.