En plena crisis de escasez de combustible, el Gobierno decidió postergar una reunión clave con el transporte pesado, que debía realizarse este miércoles 23 de julio. La medida generó molestia en el sector, especialmente porque la suspensión se dio sin nueva fecha y en medio de una paralización del 90% de los camiones por falta de diésel.

Domingo Santos, dirigente del transporte pesado, expresó su indignación, calificando la decisión como una “falta de respeto”, y cuestionó que el ministro de Hidrocarburos se encuentre fuera del país. La cita debía realizarse en la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), con participación de YPFB.

Santos advirtió que la situación es crítica, con largas filas en surtidores de El Alto, Viacha y el norte cruceño, y viajes que se han reducido a uno por mes. Recordó además que el 6 de junio se presentó un proyecto de ley para permitir la libre importación de combustibles, pero que no ha sido tratado en Diputados.

La crisis también golpea al transporte interdepartamental, que ha debido reducir frecuencias y despedir choferes. “Jamás habíamos vivido algo así, ni en los años 80”, lamentó el dirigente.