El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, informó que Bolivia mantiene una deuda superior a los 500 millones de dólares con empresas proveedoras de combustibles que abastecen al país bajo un esquema de financiamiento a crédito.
La autoridad explicó que los compromisos corresponden a la compra de carburantes realizada a las compañías internacionales Vitol y Trafigura, cuyos pagos se efectúan en plazos establecidos.
“No nos estamos prestando dinero, estamos comprando combustible a crédito. No es un préstamo, pero los proveedores nos están financiando”, afirmó Blanco durante una entrevista con radio Fides.
Según detalló, la deuda acumulada alcanza aproximadamente los 500 millones de dólares y los desembolsos se realizan en periodos de hasta 120 días, conforme a los acuerdos comerciales suscritos con las empresas proveedoras.
En medio de la necesidad de garantizar el abastecimiento de combustibles en el mercado interno, el ministro anunció que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) inició un proceso de licitación para ampliar la cartera de proveedores internacionales.
“El presidente de YPFB está lanzando una licitación para tener una variedad más amplia de proveedores”, señaló.
Las declaraciones surgen meses después de que se conocieran denuncias relacionadas con la calidad de algunos combustibles comercializados en el país. En marzo pasado, el entonces ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, anunció la suspensión de contratos con Vitol y Trafigura mientras se evaluaban observaciones técnicas sobre los productos importados.
Las autoridades aseguran que las gestiones para diversificar las fuentes de suministro buscan fortalecer la seguridad energética y garantizar la provisión continua de combustibles para el mercado nacional.
