La intensa ola de frío que azota al departamento del Beni ha puesto en alerta máxima al sector ganadero, que busca desesperadamente estrategias para proteger a su ganado, especialmente a los terneros, considerados los más vulnerables ante las bajas temperaturas.

Según reportes de asociaciones ganaderas locales, las temperaturas inusualmente bajas han obligado a los productores a tomar medidas de emergencia para evitar la pérdida de animales. Entre las acciones más frecuentes se encuentran el resguardo de los terneros en refugios improvisados, el encendido de fogatas cerca de los corrales y el traslado del ganado a zonas con mayor cobertura vegetal, como montes y chaparrales, que ofrecen protección natural contra el viento.

“Estamos haciendo todo lo posible para evitar que el frío nos cause más pérdidas. Los terneros son los que más sufren, por eso no los sacamos a pastar y los mantenemos abrigados”, explicó un productor de la zona.