Este sábado 13 de diciembre, un tramo del puente antiguo de la carretera Cochabamba–Santa Cruz, ubicado sobre el río Ichoa en el municipio de Entre Ríos, colapsó debido a las intensas lluvias y al aumento del caudal del afluente. Aunque el tránsito permanece habilitado por el puente nuevo, el incidente provocó demoras temporales en la circulación vehicular.

La infraestructura, de aproximadamente 450 metros de longitud, ya presentaba daños estructurales previos, según reportes de Kawsachun Coca. Manuel Torrico, gerente regional de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), explicó que las crecidas del río arrastran sedimentos y materiales que erosionan los cimientos de los puentes. “El flujo intenso socava progresivamente la base de la estructura. En este caso, los tramos más antiguos del puente Ichoa cedieron bajo la presión del agua”, señaló.

El funcionario indicó que el puente, con más de 30 años de construcción, sufrió un desgaste acumulado que se aceleró por las lluvias constantes, provocando finalmente su colapso. La situación evidencia la vulnerabilidad de las infraestructuras antiguas frente a fenómenos hidrometeorológicos extremos.

Actualmente, la ABC evalúa alternativas para restablecer la circulación y garantizar la seguridad en la zona, mientras monitorea otros puentes que podrían verse afectados por las crecientes. Además, se reportó la aparición de grietas en el puente nuevo, por lo que se solicitó la presencia de técnicos de la entidad para su revisión. Los vehículos circulan con precaución.

Las lluvias de este sábado han generado destrozos en varias regiones del país. Entre Ríos se suma a municipios como El Torno y Colpa Bélgica, en Santa Cruz, como zonas gravemente afectadas por las intensas precipitaciones.