
La ciudad de Santa Cruz se despertó este miércoles bajo un panorama de calles y avenidas totalmente anegadas, tras el ingreso de un frente frío que provocó lluvias desde las primeras horas de la madrugada. Los barrios periféricos, especialmente aquellos sin pavimentación, fueron los más afectados, dejando a la población sin transporte público y con dificultades para desplazarse hacia sus lugares de trabajo o estudio.
Sectores como la Pampa de la Isla, el Plan 3000, el canal Guapilo y el parque industrial registraron inundaciones que dificultaron el tránsito vehicular y peatonal. Los canales de drenaje se vieron rebalsados, en gran parte debido a la acumulación de basura y la falta de mantenimiento, situación que los vecinos habían denunciado en repetidas ocasiones ante el municipio.
El meteorólogo Luis Alberto Alpire explicó que las lluvias moderadas a fuertes se mantendrán hasta el jueves 2 de octubre en gran parte del departamento cruceño, provocando un descenso notable de la temperatura. Sin embargo, este frente frío será pasajero: se espera que los vientos del norte y las altas temperaturas aumenten desde el inicio de la semana, alcanzando su punto máximo el sábado 4. Las máximas podrían llegar a 36 °C en Santa Cruz y Andrés Ibáñez, 31 °C en los valles, y hasta 40 °C en la Cordillera y la Chiquitanía.
El transporte público estuvo prácticamente paralizado en las zonas más afectadas, lo que obligó a los ciudadanos a recurrir a taxis por aplicación, cuyos costos se incrementaron considerablemente ante la alta demanda. Muchos vecinos tuvieron que improvisar su movilidad utilizando chompas, ponchos e impermeables para atravesar calles anegadas, poniendo en riesgo su seguridad y retrasando sus actividades diarias.
Mientras tanto, la población continúa enfrentando la falta de transporte y calles anegadas, en un contexto en el que la preparación y el mantenimiento de los sistemas de drenaje se muestran insuficientes para soportar fenómenos meteorológicos intensos.







