FRUTAS Y VERDURAS SE DETERIORAN MIENTRAS PRODUCTORES ESPERAN DIÉSEL

En Santa Cruz, la escasez de diésel está golpeando con fuerza al sector agrícola. Transportistas y productores reportan que deben pasar hasta tres días en filas para cargar combustible, retrasando la entrega de frutas y verduras frescas a los mercados.

Este retraso no solo pone en riesgo la frescura de los alimentos, sino que también genera pérdidas económicas considerables para los productores locales. Muchos cultivos comienzan a deteriorarse antes de llegar a los puntos de venta, afectando directamente los ingresos de familias que dependen de la agricultura.

«Estamos viendo cómo nuestra producción se echa a perder mientras esperamos diésel; cada jornada de retraso representa dinero perdido y productos desperdiciados”, explicó un agricultor de la región.

Las dificultades logísticas evidencian la necesidad de medidas urgentes para garantizar un suministro constante de combustible y proteger la economía agrícola del departamento.