En medio de la crisis económica, un frialero del Mercado Central de Riberalta ha decidido ponerse del lado de la población, ofreciendo carne de primera a 35 bolivianos el kilo y otros cortes a precios accesibles. Su caseta, la número 301, se ha convertido en un punto de referencia para quienes buscan calidad a un costo razonable.
Con su característico sentido del humor, el comerciante afirma que seguirá manteniendo estos precios, tal como se estableció con las autoridades. “A mí me están dando el kilo gancho a 28 bolivianos y lo vendo a 35 la carne de primera, la chuleta a 30. No es para ganar tanto, pero me da, como para mantener a las cuatro mujeres que tengo”, bromeó en una entrevista
Rolando Miranda V.
