La Fiscalía abrió y profundizó una investigación penal tras confirmarse que un adolescente de 15 años permanece en terapia intensiva luego de haber participado en una práctica de boxeo con personas mayores de edad en un gimnasio de Santa Cruz de la Sierra.
Según el reporte oficial, el proceso avanzó con la aprehensión de uno de los involucrados y la emisión de nuevas órdenes de captura contra otros presuntos responsables, en función de las declaraciones recabadas, informes médicos y material audiovisual incorporado a la investigación. El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, indicó que las diligencias continúan para esclarecer completamente los hechos.
Las pesquisas establecen que el menor fue expuesto a un combate desigual, durante el cual recibió golpes reiterados en la cabeza y el rostro, incluso cuando ya presentaba signos evidentes de deterioro físico. Tras el colapso, fue evacuado de emergencia a un centro hospitalario, donde los médicos confirmaron la gravedad de su estado.
Entre las acciones recientes, el Ministerio Público dispuso la orden de aprehensión contra Pablo M., de 25 años, identificado como el boxeador que se enfrentó directamente al adolescente. El fiscal Alberto Hurtado informó que la medida se adoptó luego de constatar que la víctima estuvo en riesgo inminente de perder la vida.
De forma paralela, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia se constituyó en parte del proceso penal. Su director, Raúl Yaveta, confirmó que el instructor responsable del entrenamiento cumple 90 días de detención preventiva en el penal de Palmasola, tras establecerse que el menor fue trasladado al combate sin el consentimiento de sus padres.
Asimismo, se advirtió que la situación legal del boxeador implicado podría complicarse si no comparece ante la Fiscalía para prestar su declaración informativa, mientras continúan las investigaciones para identificar a otras personas que habrían permitido o facilitado la pelea.
El padre del menor, Yasmani Núñez, denunció públicamente una presunta omisión de auxilio, señalando que la solicitud de una ambulancia se habría demorado aproximadamente una hora y media, pese a que su hijo ya presentaba convulsiones. La hipótesis inicial que atribuía el estado del joven a una supuesta intoxicación por bebidas energizantes fue descartada tras el análisis de pericias y registros de video.
La Fiscalía reiteró que el caso continúa en etapa investigativa y que se busca establecer responsabilidades penales, posibles negligencias y eventuales encubrimientos, remarcando la necesidad de proteger la integridad de niñas, niños y adolescentes en actividades deportivas.
