La Fiscalía de Sustancias Controladas imputó a Gabriel Giuliano Leoni, un ciudadano de presunta nacionalidad uruguaya, por tráfico de dinero y narcotráfico, en el marco de un caso que mantiene en vilo a las autoridades de Santa Cruz. El imputado llegó desde Estados Unidos transportando 32 maletas con divisas, que hasta ahora no han sido localizadas.

El fiscal Julio César Porras solicitó detención preventiva por 180 días y pidió a la justicia fijar fecha para la audiencia. La Fiscalía advirtió que, de no presentarse, Leoni podría ser declarado rebelde y activarse un sello rojo de Interpol para su búsqueda en más de 180 países.

La audiencia se desarrollará en el juzgado anticorrupción y violencia de la jueza Vivian Balcázar, programada para el 18 de este mes.

Alerta internacional y traslado de las maletas

El caso comenzó luego de una alerta internacional enviada por Estados Unidos. Un avión privado trasladó a la exparlamentaria Laura Rojas, sus familiares y Leoni, con 32 maletas cargadas de dinero.

El 29 de diciembre, el grupo llegó al aeropuerto de Viru Viru y cámaras de seguridad registraron la descarga de las maletas hacia depósitos de la Aduana. La exdiputada habría utilizado su pasaporte diplomático para retirarlas, evitando la revisión habitual. Posteriormente, las maletas fueron llevadas a galpones de la Empresa Boliviana de Seguridad (EBOSE), escoltadas por varias personas en motocicletas.

Operativo y hallazgo de droga

El 20 de enero, la Fiscalía y la Policía ejecutaron un allanamiento en los galpones, autorizado por el juez Juan Pablo Esquivel. Allí se encontraron aproximadamente 80 kilos de marihuana líquida y documentos de Rojas y del juez Hebert Zeballos.

Tras el operativo, Zeballos, Rojas y otros funcionarios judiciales fueron detenidos y enviados a la cárcel de Palmasola. Algunos de ellos figuraban como socios de EBOSE, según la Fiscalía.

Un misterio que persiste

Hasta el momento, el destino de las 32 maletas con dinero sigue siendo desconocido. “No sabemos a quién llegaron las maletas, pero seguimos investigando”, señaló un investigador que pidió mantener su identidad en reserva.

Leoni: un extranjero sin rastro

Los servicios de inteligencia describen a Leoni como un “personaje fantasma”. Su verdadera identidad y nacionalidad no están confirmadas, y no hay registros de su movimiento dentro o fuera del país tras llegar desde Estados Unidos. A pesar de esto, la Fiscalía formalizó cargos por tráfico, confabulación y organización criminal, y solicitó la activación del sello rojo de Interpol. Hasta ahora, no existen indicios de su paradero en Bolivia.