
La Fiscalía del Perú admitió la denuncia en contra del expresidente y líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, que le fue interpuesta por el congresista de Renovación Popular Jorge Montoya, por el delito de separatismo. Además, el legislador José Cueto denunció que en pasados días gran cantidad de bolivianos entraron en caravanas de vehículos.
«La denuncia ya ha sido admitida por la Fiscalía, está en la etapa de calificación, donde elaboran la resolución, en la que informan que ya se inició la investigación, que debe iniciar en los próximos días», declaró Montoya en contacto con Página Siete.
El 5 de enero, la denuncia fue interpuesta ante Ministerio Público en contra de Morales, del exgobernador de Puno Germán Alejo y del ejecutivo de Perú Libre, Vladimir Cerrón, por «los delitos de atentado contra la seguridad nacional y traición a la patria».
El memorial detalla que se incluirá en este proceso a otros «que resulten responsables». Al respecto, Montoya no descartó que se pueda ampliar el proceso contra los ocho bolivianos que están impedidos de ingresar a Perú, por disposición del Ministerio del Interior.
«En la investigación se van a ver las vinculaciones que tuvieran otras personas, en estas acciones secesionistas, para poder involucrarlos también en la investigación. Así es el procedimiento, empezamos con tres y puede ampliarse a muchos más», explicó.
El excanciller Luis Gonzales Posada aseveró que en el eventual escenario de que se emita una sentencia en contra de Morales, la justicia peruana podrá pedir al gobierno boliviano que lo entregue. Explicó que el líder del MAS no es diplomático, por lo tanto, no goza de ningún privilegio.
«El clima de violencia en Perú ha sido fomentando por Morales, entre otros actores. (…) Si es comprobada la participación de Morales en estos delitos, procede la solicitud de extradición. Él no está amparado en ninguna protección diplomática, los jueces pueden pedir que sea entregado», sostuvo.







