Alfredo Schwarm asumió la Gerencia General de la empresa con el desafío de fortalecer las operaciones ferroviarias, ampliar la conectividad internacional y acompañar el crecimiento del comercio exterior.
Con una trayectoria de más de 20 años dentro de Ferroviaria Oriental, Alfredo Schwarm asumió la Gerencia General de la empresa con la mirada puesta en una nueva etapa de crecimiento, marcada por la inversión, la innovación tecnológica y el fortalecimiento de la infraestructura logística.
El nuevo ejecutivo considera que el ferrocarril tiene un papel estratégico para la economía boliviana, especialmente por su capacidad para conectar zonas productivas con centros logísticos y mercados internacionales.
Su gestión tendrá entre sus principales desafíos mejorar la eficiencia de las operaciones, ampliar las conexiones y generar mejores condiciones para el transporte de carga.
Schwarm, abogado especializado en Derecho Comercial y Penal, desarrolló prácticamente toda su carrera en Ferroviaria Oriental. Antes de llegar a la Gerencia General ocupó diferentes cargos, entre ellos abogado senior, subgerente Legal y gerente Comercial, posición que desempeñó durante los últimos cinco años.
Desde esa experiencia, plantea una gestión enfocada en fortalecer el talento humano, promover la innovación y consolidar una cultura de trabajo orientada a resultados. La empresa cuenta actualmente con más de 1.000 trabajadores, considerados por su gerente como uno de sus principales activos.
Ferroviaria Oriental destinó en los últimos años más de 300 millones de dólares en inversiones para modernizar su infraestructura, renovar equipos y aumentar su capacidad de transporte.Ese proceso permitió incorporar 12 locomotoras y alrededor de 1.200 vagones, con lo que la capacidad de carga movilizada pasó de aproximadamente 760.000 toneladas a más de 2,2 millones de toneladas anuales.
Actualmente, la compañía dispone de unas 35 locomotoras y cerca de 2.000 vagones, con capacidad para transportar más de tres millones de toneladas por año.
Su red conecta instalaciones aduaneras, zonas francas, parques industriales, centros de distribución y los puertos fluviales ubicados en el Canal Tamengo, una de las principales conexiones de Bolivia con la Hidrovía Paraguay-Paraná.
La modernización también alcanzó al equipamiento ferroviario. La incorporación de locomotoras de nueva generación permitió incrementar la capacidad operativa y reducir el consumo de combustible en aproximadamente 25%.
La empresa, además, trabaja en la medición de su huella de carbono como parte de sus acciones vinculadas con la sostenibilidad y cuenta con la certificación ISO 9001:2015.
Para Schwarm, la transformación tecnológica debe ir acompañada de una visión de largo plazo que permita responder a las nuevas demandas de los sectores productivos y exportadores.
Entre las perspectivas de la nueva gestión está el fortalecimiento de la política ferroviaria nacional, la integración de las redes Oriental y Andina y el impulso de corredores que permitan mejorar la conexión de Bolivia con otros mercados.
En este escenario, Ferroviaria Oriental busca consolidar su participación en el sistema logístico nacional y contribuir a la reducción de costos de transporte, mejorar la conectividad y generar condiciones más competitivas para las empresas que participan del comercio exterior.
La nueva administración plantea así una etapa en la que inversión, infraestructura, tecnología y capital humano serán los pilares para fortalecer el transporte ferroviario y su aporte al desarrollo económico del país.

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