Cristián Franco Condori de 23 años, no se hizo problemas en agarrar su teléfono y llamar a RadioPatrullas 110 para confesar a los policías que se quedó encerrado en una habitación junto a una de las mujeres que había asesinado. Dijo que perdió las llaves. El sujeto reveló que cometió el crimen
a eso de las cuatro de la madrugada de ayer y dio la dirección donde
estaba en un inmueble de la radial 15 y cuarto anillo, Villa Warnes
calle Manuel María Caballero.

Los agentes en acción conjunta se vieron obligados a forzar los seguros de las puertas y cuando lograron ingresar, vieron tendido sobre el piso el cuerpo desnudo de una mujer. En la habitación se encontraba el sujeto. En ese momento, confesó que la había matado. Pero lo que estremeció a los investigadores y al fiscal Daniel Ortuño fue que el hombre reveló que hacía una semana atrás, también mató a otra mujer y la enterró en otro cuarto.

Levantar el cuerpo de la mujer que victimó ayer y exhumar los restos de la otra, concentró a policías de la Felcv, Bomberos y a peritos del Instituto de Investigaciones, Técnicos Científicos de la Universidad Policial (IITCUP).

Durante la requisa, los agentes encontraron prendas de vestir al lado de la joven asesinada, además su cartera donde estaba su carné. Fue identificada como Carla Patricia Durán Montero (27). Los dos cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial de la Pampa de la Isla para la autopsia legal.

Tras la pericia, médicos forenses del IDIF establecieron que Carla Patricia Durán Montero y la otra que estaba enterrada identificada solo como Viviana, murieron por asfixia mecánica. Las investigaciones señalan que ambas víctimas fueron estranguladas por el sujeto, pues lo hacía con su brazo para después tener relaciones sexuales con ellas.

Tras la autopsia de ley apareció la madre de Carla Patricia y la reconoció plenamente. Dijo que su hija era tranquila, que estudiaba y trabajaba dos días a la semana.

Describió a Carla Patricia como una chica muy buena que no se metía en problemas. La mamá descartó que su hija fuera trabajadora de licorería del asesino. Los restos de Carla Patricia fueron trasladados a San Carlos para su cristiana sepultura.

La otra víctima, en horas de la tarde de ayer, fue reconocida por sus familiares e identificada plenamente como Viviana. La familia realiza los trámites para retirar los restos. Uno de sus familiares dijo que era una joven buena, que trabajaba en la venta de tarjetas y que fue declarada como desaparecida desde la semana pasada.

En plena declaración, el sujeto confesó los dos crímenes y aceptó someterse a un procedimiento abreviado y 30 años de cárcel. Estaba sin abogado y la Fiscalía convocó a un defensor para cumplir con los procedimientos legales.

Durante toda la declaración, el hombre mostró tranquilidad, conducta que dejó sorprendidos a los mismos policías, el fiscal y los abogados de ambas partes.

EL DEBER