La hija de la expresidenta Jeanine Añez, Carolina Ribera, y los abogados de la exmandataria permanecieron este miércoles en las afueras del penal de Miraflores, en La Paz, a la espera de que se haga efectiva la libertad inmediata dispuesta por la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), tras la anulación de la sentencia de 10 años de prisión por el caso “Golpe de Estado II”.

Ribera informó que la salida de su madre está prevista para este jueves 6 de noviembre y aseguró que Añez se encuentra con ánimo y fortaleza.

“Después de casi cinco años de encierro y muchos abusos, hoy sentimos esperanza. Mi madre siempre se mantuvo firme, con la frente en alto y con la verdad”, afirmó.

La hija de la expresidenta también adelantó que Añez asistirá al acto de transmisión de mando presidencial este sábado en La Paz y que, posteriormente, regresará a Trinidad (Beni), donde la espera su familia.

“Ella está muy agradecida con Dios. Fueron años muy difíciles, pero ahora estamos más fuertes. Como mi madre dice: ‘no le temo a nada’”, agregó Ribera.

Por su parte, los abogados de la exmandataria explicaron que ya se iniciaron los trámites para cumplir la disposición del TSJ. El abogado Luis Guillén afirmó que no existen obstáculos legales para que Añez recupere su libertad.

“Estamos gestionando el auto de libertad. No hay ningún impedimento más para que la expresidenta recupere su libertad después de cinco años de procesos judiciales”, indicó.

El abogado Jorge Valda agregó que, tras la nulidad de la sentencia, el caso deberá ser asumido por la Fiscalía General del Estado, la cual decidirá si continúa con la acusación mediante un juicio de responsabilidades, procedimiento que corresponde a su condición de expresidenta.

“Se ha ratificado la anulación de la sentencia de 10 años de cárcel y se ha determinado que, de continuar, la Fiscalía deberá hacerlo por la vía del juicio de responsabilidades”, explicó Valda.

Con estas gestiones, la exmandataria se encuentra a la espera de cumplir la orden de libertad inmediata, tras casi cinco años de detención preventiva y procesos judiciales que marcaron su permanencia en el penal de Miraflores desde 2021.