FAMILIA CUÉLLAR DESMIENTE VENTA DE TERRENOS DEL MUTUALISTA A LA FAMILIA CRAPUZZI

Rogelio Cuéllar Justiniano rechazó que su padre, Rogelio Cuéllar Encinas (+), haya vendido los terrenos donde actualmente se encuentra el mercado Mutualista y aseguró que los documentos utilizados para atribuir la propiedad a la familia Crapuzzi serían falsificados.

Según su versión, los predios en disputa pertenecieron originalmente a su padre y posteriormente fueron expropiados durante la gestión del exalcalde Pedro “Pillín” Ribera. En ese marco, negó la existencia de una transferencia legal a favor de Miguel Crapuzzi.

La declaración surge luego de que la comisión de transparencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) identificara irregularidades en la documentación presentada en el caso, entre ellas la inexistencia de una minuta original de transferencia. De acuerdo con el informe, solo figura una escritura fechada en 1969 que no se encuentra registrada en archivos notariales.

Cuéllar Justiniano insistió en que dicho documento carece de validez y reiteró que su padre nunca concretó la venta de esos terrenos.

En contraparte, la defensa de la familia Crapuzzi cuestionó el informe del TSJ y sostuvo que no presenta elementos nuevos que modifiquen la situación jurídica del caso. El abogado Waminqa Serrano afirmó que su cliente cuenta con respaldo legal y documentación que acredita la titularidad de los predios.

El jurista explicó que la declaratoria de herederos —paso fundamental en un proceso sucesorio— fue realizada en 1989, tanto en Bolivia como en Italia, tras el fallecimiento del padre de su cliente.

Asimismo, remarcó que la sentencia constitucional que favorece a la familia Crapuzzi se mantiene vigente y no puede ser alterada por las observaciones del TSJ, por lo que considera que la Alcaldía debe cumplir con la entrega de la documentación correspondiente al mercado Mutualista.

El conflicto por la propiedad de estos terrenos continúa generando controversia, con posturas enfrentadas y cuestionamientos sobre la validez de los documentos presentados por ambas partes.

FUENTE: EL DEBER