El líder del Movimiento Al Socialismo Evo Morales, recientemente acusado de injerencia e intromisión en asuntos internos en el Perú, respondió a las acusaciones en su contra aceptando los “ataques políticos” pero pidiendo detener las “masacres” en el vecino país.

Morales, quien apoyo con vehemencia la gestión del expresidente peruano Pedro Castillo, cuestionó toda la esfera política que vive el Perú tras la detención del exmandatario después de que este intentará coordinar un autogolpe tras el cierre del Congreso en su país.

A través de su cuenta de Twitter, y como acostumbra hacer matutinamente con distintas coyunturas, Morales se refirió al caso peruano, ofreció “la otra mejilla” en lo que considera ataques políticos de la derecha y pidió parar las “masacres”.

Por otra parte, el legislador peruano José Cueto exigió a la Policía de su país emitir una orden de captura internacional contra el líder masista por, según el congresista, promover el separatismo y la división en Perú.

“No hay que expulsarlo, hay que capturarlo. Está haciendo uso indebido de su condición de expresidente para azuzar a la gente y buscar la separación del territorio peruano, y eso es ilegal. Insto a la Policía a que lo capture y que la Fiscalía lo denuncie, así esté incluso fuera del país (…) No sabía que entra a Perú como si fuera su casa”, dijo el legislador a medios peruanos.