El expresidente aseguró que el proceso en su contra responde a presiones del Gobierno sobre la justicia, negó haber promovido los bloqueos de carreteras y rechazó los delitos de terrorismo, alzamiento armado y asociación delictuosa.
El expresidente Evo Morales, calificó como una «persecución política» la nueva orden de aprehensión emitida en su contra dentro del proceso que investiga los 53 días de bloqueos de carreteras registrados en el país. La exautoridad aseguró que la decisión judicial fue impulsada por presiones del Gobierno y negó haber cometido los delitos que le atribuye el Ministerio Público.
Morales afirmó que, días antes de que se conociera el mandamiento de aprehensión, recibió información sobre una supuesta presión ejercida desde el Ejecutivo hacia la justicia boliviana para que se emitiera la medida.
«Me comunicaron que había fuerte presión del Gobierno hacia la justicia boliviana. Yo dije que, si tienen argumentos legales, tienen derecho a hacer el proceso; pero si es una acción política, es otra cosa», manifestó.
El exmandatario sostuvo que el proceso obedece a una estrategia de persecución política y cuestionó los delitos por los que es investigado, entre ellos alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, terrorismo, atentados contra la seguridad de los medios de transporte y de los servicios públicos, asociación delictuosa e instigación pública a delinquir.
«No soy culpable de ninguno de estos delitos. ¿Qué prueba hay de alzamiento armado? ¿De qué terrorismo hablan?», afirmó durante sus declaraciones.
Morales también aseguró que durante el conflicto permaneció en el trópico de Cochabamba y señaló que, por recomendación de sus seguidores, limitó sus desplazamientos debido a que, según dijo, existían amenazas de detenerlo antes del 13 de junio. Incluso afirmó que autoridades del Gobierno habrían mencionado la posibilidad de que fuera «detenido o muerto», razón por la que sus bases realizaron una concentración para demostrar respaldo.
Asimismo, negó haber ordenado los bloqueos de carreteras que paralizaron al país durante 53 días. Explicó que en el ampliado realizado el 9 de mayo únicamente se aprobó la convocatoria a una marcha pacífica desde Caracollo hasta la ciudad de La Paz.
«Nosotros decidimos una marcha pacífica. No hemos decidido bloquear caminos», enfatizó.
La nueva orden de aprehensión fue emitida dentro de la investigación por los prolongados bloqueos que afectaron distintas regiones del país y por los cuales la Fiscalía atribuye a Morales la presunta comisión de varios delitos relacionados con la seguridad del Estado y el orden público.
