EVO CALIFICA DE “DIÉSELAZO” EL ALZA DEL COMBUSTIBLE Y ADVIERTE IMPACTO EN PRODUCTORES

El expresidente calificó la medida como “diéselazo” y sostuvo que el incremento del combustible podría elevar los costos de producción y afectar a los pequeños productores. El Gobierno anunció medidas de apoyo tras retirar la subvención.

El expresidente Evo Morales cuestionó la decisión del Gobierno de Rodrigo Paz de eliminar la subvención al diésel y advirtió sobre sus posibles efectos en el sector agrícola, principalmente ante el inicio de la campaña de siembra de verano.

A través de sus redes sociales, Morales calificó la medida como un “diéselazo” y sostuvo que el incremento del precio del combustible tendrá un impacto directo en los pequeños productores, quienes requieren diésel, fertilizantes y otros insumos para desarrollar sus actividades.

El exmandatario también expresó su preocupación por un eventual incremento en los costos de producción y su posible repercusión en el precio de los alimentos. En ese contexto, cuestionó quién asumiría la responsabilidad ante un escenario de menor oferta o aumento de precios.

Morales sostuvo que la eliminación de la subvención debió ser acompañada por una planificación destinada a proteger a los sectores más vulnerables y garantizar la continuidad de la producción agrícola.

Sus declaraciones se producen después de que el Gobierno anunciara que, desde este sábado, el diésel se comercializa a Bs 17,95 por litro, bajo un esquema vinculado al precio internacional.

El Ejecutivo, por su parte, anunció medidas para compensar el impacto del cambio en la política de combustibles. Entre ellas figura el Bono PEPE II, con una asignación anunciada de Bs 874 millones para alrededor de 2,9 millones de personas, además de créditos preferenciales de hasta Bs 800 millones destinados a distintos sectores, incluidos productores.

La eliminación de la subvención abre así un nuevo escenario para productores y otros sectores que utilizan diésel en sus actividades, mientras el Gobierno plantea la transición hacia un precio vinculado al mercado internacional y Morales advierte sobre sus posibles efectos en la producción y el costo de los alimentos.