La subvención a los combustibles por el gobierno de Luis Arce fue criticada por el expresidente y jefe del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, quien dijo que es exagerada y la calificó como un cáncer para la economía del país, pidió revertir esa medida. En 2010.

“Debe haber subvención, pero tampoco puede ser exagerado, una subvención exagerada yo diría que es cáncer para nuestra economía (…) Estaba llegando a 1.000 millones de dólares, ahora estamos sobre 3.000 millones de dólares. Es harta plata, eso es una sangría para la economía boliviana. Entonces, hay que ver cómo eliminar”, dijo en su programa de radio en Kawsachun Coca.

En enero, el vicepresidente de Administración, Contratos y Fiscalización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Enzo Michel, informó que la subvención a los carburantes en 2022 alcanzó los $us 1.700 millones.

Mientras que en el Presupuesto General de la Nación (PGE) 2023 se destinó Bs 7.642 millones, equivalente a $us 1.107 millones para la subvención al diésel, insumos y aditivos a la gasolina, incentivo a la producción de petróleo y otros.

A la vez, el exmandatario recordó que, en 2010, intentó eliminar la subvención de los combustibles, hecho que desató varias protestas de reclamo, pero dijo que una encuesta le dio la razón.

“Yo recuerdo que por unos días levanté la subvención, he sido muy atrevido. El pueblo protestó, entendí y retrocedí. Aunque después gané la encuesta, la política de Evo de acabar con la subvención estaba bien porque estaba creciendo la subvención”, resaltó.