El expresidente Evo Morales lanzó duras críticas contra el actual mandatario Rodrigo Paz tras su reciente encuentro con Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionando la presentación del líder cruceño Luis Fernando Camacho ante el jefe de Estado brasileño.

A través de sus redes sociales, Morales calificó a Camacho como el “Bolsonaro boliviano” y lo señaló como uno de los principales actores del Crisis política de Bolivia de 2019, al que el exmandatario continúa refiriéndose como un “golpe de Estado”. Asimismo, acusó al bloque político opositor de mantener vínculos con la expresidenta Jeanine Áñez.

En su pronunciamiento, Morales también atribuyó a ese sector presuntas responsabilidades en hechos de violencia, además de irregularidades durante la gestión transitoria, como la compra con sobreprecio de material antidisturbios y equipos médicos en el contexto de la pandemia del COVID-19.

El exjefe de Estado fue más allá al afirmar que estos actores políticos estarían alineados internacionalmente con el expresidente brasileño Jair Bolsonaro y el exmandatario estadounidense Donald Trump, a quienes vinculó con una supuesta influencia sobre la política boliviana.

“Esos derechistas no solo hablan mal de ti, sino que están sometidos a Trump, son amigos de Bolsonaro y desprestigian a los gobiernos populares de nuestra América Latina”, escribió Morales, dirigiéndose directamente a Lula.

Las declaraciones del exmandatario surgen en medio de la reciente visita oficial de Paz a Brasil, donde ambos gobiernos buscan fortalecer las relaciones bilaterales mediante la firma de acuerdos estratégicos. Entretanto, el cruce de acusaciones vuelve a evidenciar la persistente polarización política en Bolivia en torno a los hechos de 2019 y sus repercusiones actuales.